domingo, 21 de octubre de 2018

QUERIDOS CABRONES



(Lo que voy a escribir es como si diera “un palo a ciegas”. Me falta información, lo sé, escribo a partir de indicios que almaceno en mi mente. Tiempo habrá espero de poder escribir con una amplia bibliografía al final.)

Al querido actual General de la Compañía de Jesús. Rvdo. Arturo Marcelino Sosa Abascal.

“El fin justifica los medios”. Mentira.

Se os atribuye que pretendéis hacer bueno este disparatado lema.  A continuación paso a explicarme.

De forma amplia a la izquierda que hemos conocido se le pasaba por alto, no se le criticaba, este “principio” que cito, por el que se regían, porque por el fin a conseguir valía todo, hasta derramar sangre. Esta frase que, basada en el presunto mal menor, vosotros jesuitas que sabéis mucho, sabéis que se le atribuye al a Nicolás Maquiavelo por su pensamiento político caracterizado por muchos investigadores como déspota, frío y amoral.
“Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos españas, ha de helarte el corazón”. Esto lo decía A. Machado, creo que pensando en los que nacimos en la postguerra franquista.
O sea, por el “principio” del “mal menor”. Tanto la izquierda como la derecha, simple y llanamente podían y pueden matar. Y tiene “patente de corso” para lo que sea, bueno o malo. Tanto la izquierda “progresista” como la derecha conservadora. Puede “helar el corazón”.
A bote pronto, creo que los fundamentos por los que parece os regís hielan el corazón de  un autentico progresismo  y que es otro disparate causante de innumerables males, el otro “principio” por el que os regís también, es. Obediencia ciega al superior. ¿Qué es muy eficaz?. Por supuesto, de lo contrario los ejércitos no podrían existir. Pero…, dudo mucho que en última instancia, sea para bien de la humanidad. El hombre debe tener como guía su conciencia, no “órdenes superiores”. Obvio es que quien acata ordenes si filtrarlas por su interioridad, vende su singularidad, muchas veces al mismo Demonio.
Ni tú General ni tu Compañía, tenéis la verdad absoluta, o sea la formidable Compañía que diriges, se rige por una ideología, una verdad relativa, una parte del prisma de la Verdad Absoluta.

Y esta ideología relativa, se la pretendéis imponer al mundo, como Verdad Absoluta. Otro disparate.

Las ideologías “transformadoras”, sean de izquierdas o de derechas, son “patadas en un hormiguero”. Ya lo decía el pintor Goya. “Los sueños de la razón, producen monstruos”.
La jerarquía que encumbra a unos hombres por sobre de otros, es un atentado contra la vida.
Un bosque es la suma de singulares árboles, lo piramidal es la montaña, pero a nosotros se nos puede asimilar como árboles, y cito a A. Machado otra vez, este decía “nadie es más que nadie”. Si queremos alcanzar alguna vez armonía planetaria. La forma piramidal, para el marco evolutivo que nos delimita, pero en ese marco en el que estamos contenidos, “nadie es más que nadie”. Deberemos aprender de la naturaleza y del Kosmos todo, que es eso del  “gana gana” y desterrar la competencia y las jerarquías, que además fácilmente se corrompen y se hacen patológicamente opresivas. En la competencia alguien pierde, colaborando todos ganamos. La competencia es una lucha, unas veces atenuada y otras no.
La pirámide o mejor la espiral áurea simbolizan que efectivamente todo en el mundo no es igual. Pero en cuanto a consciencia. Que el Kosmos  sigue un patrón evolutivo. Y que no es igual un militar que un monje. Que es una aberración un “monje guerrero”.
El monje se entrega a escalar la montaña evolutiva. A revolucionar en el la lenta evolución. El guerrero, luche en lo que luche, es un ser que no ha salido de la caverna de Platón, y que ni es consciente de que se encuentra en ella. Lo que digo. Colaboración, no competencia y lucha.

No hay que luchar contra el mal. Hay que oponerle una fuerza mayor que este mal. El AMOR.

La enseñanza de ese Jesús del que os proclamáis soldados es bien taxativamente clara:

“Bendecid a los que os maldicen; orad por los que os vituperan. Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames.…”

Cuando se está en la caverna de Platón, esta enseñanza no se puede asimilar, pero fuera a la intemperie SI. Estamos en puertas de que masivamente se entienda por fin que es eso del amor incondicional. Vosotros jesuitas mayoritariamente estáis en un recinto mental donde cabe la lucha, y por vuestra razón de ser, deberíais ser los primeros. En “poner la otra mejilla.”
Ernesto “che” Guevara, lo pongo de ejemplo. Fue de los últimos que pretendió la justicia universal, sin salir de la mencionada caverna de Platón. Desde un materialismo chato, como lo define Ken Wilber a este materialismo que aún nos ahoga, quizá, ojalá, por poco tiempo.
En otras circunstancias, ¿no habría gente dispuesta y capaz para emprender una revolución?. Por supuesto, hay de todo en el mundo. Pero no aparece en el horizonte. Pero no porque no haya gente capaz, sino porque el tiempo de las revoluciones salvadoras y violentas, ha pasado. Cosas de la evolución consciencial social. Hemos aprendido que no hay que nadar y nadar, para morir en la orilla.
Vosotros desde lo conservador, y maléfico. Estáis anticuados luchando en el escenario de la dicotomía bien-mal. Y el Tsunami de la evolución consciencial, os dejara orillados en la historia por poderosos que os creáis, como evidentemente está dejando orillada a la Iglesia Católica. Por poderosos que os creáis, nada podéis contra el Kosmos. Contra El Gran Misterio, como me gusta denominar  a esa fuerza que nos rige y de la que formamos parte.
Me dirijo a vosotros como el que se enfrenta a una fiera, consciente me podéis fulminar con vuestro poder. Pero apelando a vuestra humanidad. Me niego a creer que simplemente seáis demonios. Y no voy “contra” vosotros. Simplemente os hablo, con total sinceridad, tal como le hablaría a un amigo. No tengo arma alguna más que la Verdad, que como enamorado de esta Verdad, no la amago, la proclamo según yo también, relativamente entiendo.

Perseguís el saber, pero colectivamente desconocéis el camino de la sabiduría. Aunque quizá si sepáis que esta sabiduría está más allá de la mente, fuera de la caverna. La sabiduría radica en el estadio consciencial descrito por Wilber, como el testigo, y a su vez Wilber bebe de fuentes orientales. Además no nos acabamos los diferentes estados de consciencia por encima del testigo. ¿Los buscáis vosotros? ?. Sabéis seguramente que por sobre el concepto de bien y mal, existe un estadio consciencial basado en el sentir y que ilumina la mera razón. Y esto no se estudia, hay que sentirlo. Es un entrenamiento del  Ser, con tecnologías místicas. ¿Cuáles son las vuestras?

No, vosotros tenéis unos “ejercicios” que son como las maniobras en el ejército. Preparación para la acción. Lo que ocurre es que como veis, yo cuestiono dicha acción.
De todos modos “chapeau”. Abandonáis todo en la vida, para enrolaros en “el ejército de Dios”. En mi juventud me rondaba la idea de enrolarme también a vuestro ejército. Mi circunstancia de vida me lo impidió. Pero hoy sé que hubiese sido la mayor estupidez de mi vida. Renunciáis a la esposa a los hijos, tenéis por techo espiritual unos ejercicios pseudomisticos. ¿Qué os queda?. El Poder…, lo que digo. Una soberana estupidez. Porque esto os lleva a una “vida de plástico”. Una vida alejada de la vida, porque aun saboreando el Poder, este, no puede llenaros, haceros pletóricos de vida, no, no…

(Mi reconocimiento a los jesuitas honestos. Que de todo hay entre ellos.)

(Quien lea esto, también podrá visionar los vídeos que son mi “bibliografía”. Aunque me he informado también  de otras fuentes.
Hay uno hecho por protestantes, los primigenios enemigos de los jesuitas. Aparece una maqueta de un megatemplo, a eso me quiero referir. A lo que significa.)

La auténtica pirámide de Poder, he descubierto que no radica la cumbre en los banqueros. “De cabrón a cabrón, hay un escalón, y vosotros en la sombra, detentáis el grado máximo de cabrón alguno conocido. Lo vuestro no es de sabios pero si de inteligentes. Si “le coméis la cabeza” a los poderosos, esto os permite controlar sibilinamente el mundo, nada menos... Y de paso acumular riquezas sin cuento.

Acaricio una idea “revolucionaria”. La “Revolución de la Serpiente”. Hecha. “Sin pisar ni la flor ni la zarza”. Esto tiene la explicación siguiente:
Bodhidharma, fundador del budismo Chán en China (Chan o Zen en Japón. Yo practico el Zen.)
Fue un muy notable monje budista. Enseñaba a meditar tal como lo hiciera el Buda, y sus discípulos se dormían. Para contrarrestar esto les dio el Kung- Fu inspirado en los movimientos de los animales salvajes.
De la serpiente decía que: se desliza “sin pisar ni la flor ni la zarza”. Esta es mi revolución. Sin romper nada, sin pisar nada, sin muerte ni destrucción, suave como la marcha de la serpiente.

Pero la marcha de la serpiente os cuadra a vosotros jesuitas también. Lo que ocurre es que vosotros sois una pitón enorme enorme, que asfixia a sus víctimas.

Concuerdo con vosotros en una religión para todo el género humano. Una religión acorde a lo que somos los humanos antropológicamente hablando. La manera de hacerlo debe ser sin imposición alguna. Y el gobierno de la Tierra debería ser desterrando el interés del dinero. Aprender de Silvio Gesell y su “moneda oxidable”.

(Esto va diametralmente en contra de lo que hacéis. Me pregunto. ¿A qué jugáis?.)

La mayoría de religiones tienen su parte esotérica. (Del catolicismo solo considero valida la oración contemplativa. Otra cuestión es, los primeros cristianos, los gnósticos.). Pues bien. El “principio activo” del esoterismo religioso, unido a la ciencia cuántica y a todo lo realmente perteneciente a la ciencia puntera. Los podemos  cohesionar estos ingredientes, con el cemento del amor, y a lo que surja que los poetas místicos se encarguen de establecerlo entre las gentes. Para su bien.

La hora de por ejemplo, el buda kosmico o el cristo kosmico. Ha llegado.

Algo con Vida. De lo contrario no funcionaria. “La Revolución de la Serpiente”.

No os entiendo jesuitas. Cristianos, y tenéis al mundo postrado a vuestros pies en virtud del ignominioso interés al dinero, algo que no es evangélico.
No entiendo el proyecto de vida que debéis tener, al entregarse tan generosamente a la Orden, para después manipular en la sombra, de acuerdo a una imaginaria y subjetiva balanza que os dice que es el mal menor. Además, nada más y nada menos, que renunciando como digo a vuestra singularidad como personas anteponiendo las ordenes de vuestros superiores a un proceder según vuestro libre albedrío.

¿Para qué?

Esa es la pregunta clave. ¿Qué buscáis? Pero de verdad. No me digáis que establecer el reino de Dios en la Tierra. Porque si es eso, lo hacéis muy muy mal.
Renunciáis a poder abrazar a una mujer, ante los ojos del mundo. Lleváis una vida “de plástico” y tal como digo también, el poder al que sois adictos, no os puede satisfacer.

Sois los amos del mundo. Pero me dais pena.


Os quiero queridos cabrones.

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Quien escribe esto es un obrero industrial con muchos años cumplidos ya. Punto.
 Por si por las carambolas que tiene la vida, estas hiciesen que realmente le llegue esto que escribo al General jesuita. Aprovecho para decir aquí, que tengo ideado un dispositivo capaz de dejar obsoletas las tecnologías basadas en los aerogeneradores y en las placas fotovoltaicas o paneles solares. De todo el mundo.
Mi dispositivo puede producir electricidad gratis en base a unos balones de aire que emergen hinchados y bajan deshinchados. automáticamente. ¿Gastos?. Los de mantenimiento y una cantidad ínfima de electricidad para accionar un pestillo eléctrico y un temporizador. Se pueden disponer tanques de agua simplemente donde se deba consumir la electricidad, y mi dispositivo estaría produciendo electricidad de forma continua y perfectamente estable y limpia. Algo de que adolecen, tanto la tecnología eólica como la solar fotovoltaica, limpia si pero no estable y continua.
Además tengo más ideas. Otra es otro dispositivo que hace que un automóvil, o sea coche, camión motocicleta etc. genere electricidad en base a su desplazamiento. Sin que se vea por ello frenada su marcha ni un ápice.
Esto nos permitiría eliminar los gases que salen sin quemar del tubo de escape de los vehículos con motor de explosión.
La secuencia seria: producir electricidad. Con esta electricidad generar hidrogeno por electrolisis del agua, este hidrogeno inyectado al tubo de entrada de aire del motor enriquece la mezcla de carburante y aire y este carburante se quema totalmente, sale vapor de agua por el tubo de escape. No contamina. Y ahorra combustible…

El Papa jesuita. Papa Francisco. Parece muy interesado por la ecología. Y los jesuitas todos. Pues bien. Aquí estoy…

(Quien esté interesado en contactar conmigo. Que me deje una nota en la sección de comentarios. Gracias.). Mejor contactar conmigo a través de este blog. Tengo 5000 amigos en Facebook, y muchos muchos mensajes. No quisiera perder un contacto para un posible desarrollo de mis ideas.)



https://www.youtube.com/watch?v=zXNd0PWqaIw


https://www.youtube.com/watch?v=g2NeDx3uYZE

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(En la página que extraigo de Facebook, me explico. Precariamente, pero creo que se entiende prestándole atención.)

https://www.gofundme.com/socios-para-invento-revolucionario?fbclid=IwAR2ANg0DgQ2bRdJYEjO1pYe35LjEuTnGKXcvwV1QS3iGFdOBsFYeWDM7NDM

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https://www.youtube.com/watch?v=-fG5waPxKck

La gran mentira del cristianismo. Una religión diseñada por el poder romano. Desapareció este poder romano, y nos quedamos con la religión unificando de algún modo los territorios del antiguo imperio, y siempre sujetos a un poder criminalmente asfixiante . El cristianismo es algo mas político que espiritual, quien lo dude que busque en la Red los vídeos de Jorge Guerra y los de mi amigo personal Llogari Pujol.