sábado, 3 de marzo de 2018

Una revolución pacifica


Domingo son las 7 menos 7 de la tarde. Me gusta escribir, pero me pregunto cuál es la motivación última mía. Hay billones o trillones de escritos de sabiduría. ¿Por qué tengo que escribir yo?, ¿que de nuevo tengo que decir?, si con un clic, hoy, tenemos al alcance la sabiduría de los antiguos o de los modernos.
          No pretendo dar lecciones, pobre de mí. Solamente me comparto contigo en tiempo diferente amigo lector.
          El bien y el mal, la dualidad, es lo que define nuestra vida en la Tierra. Es así. Pero nosotros en lugar de aceptar el mal y el bien, que son relativos, nos posicionamos en un extremo o en otro. Si hacemos una caricatura de esto, en última instancia, nos convertiríamos en ángeles o en demonios. Pero ni somos ángeles ni demonios. Lo nuestro es el centro.
          He estado visionando un video de un maestro de todos nosotros ya fallecido Omraam Mikhaël Aïvanhov. Interesante todo lo que enseñaba este maestro en el arte de vivir. Nos instaba a buscar el centro nuestro, tomando como modelo el centrado  Sol. Heliocentrismo, pero nosotros no somos heliocéntricos, somos aún geocéntricos, nos situamos en la luz o la sombra, otra dualidad. Pero si tomamos de modelo al Sol, entonces nos colocamos en el ojo del huracán, el centro de este huracán. Donde prevalece la calma. O sea, ni ángeles ni demonios. Humanos centrados, en un equilibrio dinámico, cuyo centro no es solo el cerebro, principalmente es el corazón.
          Tal como digo, viviríamos en guerra continua entre nosotros. Si no trascendiéramos el posicionamiento en la relativa luz o la relativa sombra. Continuaríamos igual por los siglos.
          El Sol no conoce la sombra. Todo es luz en El. Luego tal como dice Omraam hemos de trascender toda dualidad. Y tendremos siempre luz, porque vamos un paso más adelante o más arriba de la dualidad en la que estamos inmersos todos. Tendremos luz centrada. Como la tiene el Sol.
          Por décadas he practicado el zazen (posición meditativa) del Zen, y soy un enamorado de todo lo de este Zen, de su sabiduría y su estética. Pero he aprendido con el Sun Gazing de Hira Ratan Manek el mensajero del Sol, a mirar al Sol cara a cara. Cuando este Sol, lo permite.
Cuando tenga más tiempo que gastar en mi desarrollo como humano. Practicare zazen primero y después miraré al Sol cara a cara. Procurando que no interfiera mi mente, en mi dialogo sin palabras con Amón Ra rey de los dioses.
          Estamos en un callejón pero con salida. Nos invade la oscuridad. Estamos en la caverna de Platón. Estamos asustados como conejos asustadizos, porque vemos un peso tenebroso sobre nosotros. Pero ese peso no tiene peso. Son solo sombras. Las fuerzas tenebrosas existen porque les damos energía. Los “amos del mundo” que nos tiene atribulados son “cuatro gatos”. En el momento en que comprendamos cuál es nuestra grandeza y poder, como fractales de Amon Ra, que somos. Los “reptilianos” se verán cegados por la luz. Y descenderán al infierno.
          No sirven formulas viejas e inoperantes. Es el fin de los partidos políticos y de los “partidos” religiosos. La Verdad es Una, y es hora de regirnos por esa Verdad que nos engloba a todos. Wakan Tanka, el Gran Misterio, el que está detrás de Amon Ra, el Sol. Nos pone “entre la espada y la pared”. O evolucionamos, o lo pasaremos muy muy mal. O trascendemos la dualidad, el pensamiento limitadamente sectario, o ya no hay sitio para nosotros en la Tierra. (Nos podemos destruir, la cosa está interesante.)
          No vale la política local, que en el mejor de los casos, si triunfa el pueblo en una Nación, se da de bruces este pueblo, con las sombras, que detentan el poder, y tienen el peso como digo, que entre todos les damos. Son sombras, pero hasta ahora con innegable poder.
          Jean Pierre Garnier Malet. Físico (Doctorado en mecánica de los fluidos), autor del descubrimiento del desdoblamiento del espacio y del tiempo, se pasea por el mundo en misión, como él dice. Enseñando que es eso del doble cuántico.
          Este reputado científico nos enseña a lo siguiente.” No le hagas a nadie lo que no desees para ti”. NO. Sino “No piensescontra nadie, lo que no deseas para ti”. Antes de lo que hagamos, está el pensamiento. Este pensamiento es lo preliminar para la acción. Y como dice este científico, el mero pensamiento influye en el mundo. Para bien. O para mal…         
          Esto lo cambia todo. Somos seres cuánticos. Fractales de Amon Ra, como digo. Tenemos un potencial que es como un gran diamante sin pulir. No es bueno, pero tampoco necesario coger el fusil. Basta con pulir este nuestro diamante. Y si somos capaces de pulirlo, invariablemente seremos benéficos para con nuestros hermanos y con el Planeta. Seremos como emisoras de buenas vibraciones. O sea, de paz, armonía, amor, compasión etc. Todo lo bueno. Y lo que hagamos también será bueno.
          Marx, en la tesis 11, dice: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.”
          Perfecto. En primer lugar. ¿Qué filósofos? Porque si nos centramos en los filósofos “paganos”, Sócrates, Pitágoras y compañía, no eran meramente racionalistas. No eran aburridos pensadores de conceptos abstractos con palabras abstractas, eran chamanes de los Misterios. De la vida. Conectaban con esa parte inmaterial que todos tenemos y que gracias a yo sé quién, nos hemos apartado en Occidente, y con Marx y con el cientificismo chato, como lo denomina Ken Wilber, hemos caído de hoz y coz en un materialismo que nos está matando.
Sabían los sabios griegos que las matemáticas y los símbolos era el lenguaje del Universo. Nos hemos quedado con los números, con las palabras y con los símbolos. Pero hemos olvidado su significado último.
          Trasformar el mundo SI. Pero de raíz. Que es lo único efectivo. Lo demás es caos sobre caos, muchas veces sangriento. Basta ya. Hagamos sobre bases efectivas esta vez, un mundo que no sea un infierno.
                                        Despertemos del sueño que nos mata.
         
 (Un amigo de Amon Ra y de Wakan Tanka.)